La Hipertensión Arterial Pulmonar (HAP)

Last Updated 05/19/2020

Authors:Vijay P Balasubramanian, MD, FCCP, UCSF; Wassim H Fares, MD, FCCP; Deborah Jo Levine, MD, MS, FCCP; Sandeep Sahay, MD, FCCP; Victor J Test, MD, FCCP

Descripción general de La Hipertensión Arterial Pulmonar (HAP)

Datos clave acerca de La Hipertensión Arterial Pulmonar
  • Muchas afecciones pueden causar La Hipertensión Arterial Pulmonar (HAP). Por lo tanto, la opción de tratamiento que escoja su médico depende de la causa de la HAP.
  • Puede ser difícil diagnosticar la HAP porque sus síntomas, como la dificultad para respirar, son similares a los de otras enfermedades.
  • La HAP empeorará sin un tratamiento adecuado.
  • En la mayoría de los casos, la HAP puede ser tratada pero no curada.

La Hipertensión Arterial Pulmonar (HAP) es una enfermedad infrecuente y grave. Se presenta cuando los vasos sanguíneos pequeños en los pulmones se hacen más estrechos y quedan cicatrizados, lo que entonces aumenta la presión arterial en los pulmones. La HAP puede ser difícil de diagnosticar y tratar, así que es importante que usted colabore estrechamente con su médico.

Cómo afecta La Hipertensión Arterial Pulmonar al cuerpo

Con el fin de entender cómo afecta la HAP al cuerpo, primero tiene que saber cómo los pulmones contribuyen a la circulación sanguínea normal. Su corazón se divide en dos lados: el izquierdo y el derecho. Cada lado tiene una aurícula (cavidad receptora) y un ventrículo (cavidad de bombeo). Cada lado del corazón bombea sangre pero por distintas razones. El lado izquierdo del corazón bombea sangre rica en oxígeno y nutrientes vitales a través de las arterias hacia células y tejidos en todo el cuerpo. Dado que la sangre tiene que recorrer una gran distancia desde el corazón, necesita una presión más alta. Cuando le examinan su presión arterial, su médico está midiendo la presión que hace circular la sangre en todo el cuerpo.

Después de que la sangre entrega su carga de oxígeno y nutrientes, regresa por las venas al lado derecho del corazón, el cual bombea la sangre a los pulmones. La bomba en el lado derecho del corazón no necesita mucha presión porque el corazón y los pulmones están juntos. Esta presión más baja se conoce como presión pulmonar y se mide de manera distinta a la presión arterial en el lado izquierdo del corazón.

Cuando la presión de bombeo es demasiado alta en el lado izquierdo del corazón, se la conoce como hipertensión o presión arterial alta. Cuando la presión de bombeo es demasiado alta en el lado derecho del corazón, se la conoce como hipertensión pulmonar (HP).

¿Qué tan grave es La Hipertensión Arterial Pulmonar?

La HAP es una forma de la HP. En la HAP, la presión arterial alta en el lado derecho del corazón se da cuando los vasos sanguíneos en los pulmones se han hecho más gruesos y estrechos. Debido a esta cicatrización, el lado derecho del corazón tiene que bombear con más fuerza —es decir, tiene que usar más presión— para circular la sangre. Dado que el lado derecho del corazón está esforzándose mucho para mantener la presión de la circulación sanguínea, su corazón se debilita y, con el tiempo, podría fallar. Cuando su corazón está débil, toma más tiempo circular la sangre por los pulmones para recoger oxígeno, así que los niveles de oxígeno podrían disminuir más de lo normal. El oxígeno es vital no solamente para las células y los tejidos, sino para mantener, asimismo, una función cerebral sana. Por eso es sumamente importante diagnosticar y tratar la HAP.

Medición de la presión arterial

Si usted es como la mayoría de las personas, alguna vez le han medido la presión arterial con un manguito de presión arterial. Este manguito mide la presión en el lado izquierdo del corazón en milímetros de mercurio (o mmHg). La medición de su presión arterial consta de dos partes:

  • Sistólica: la cifra mayor es la medida de la presión cuando su corazón late.
  • Diastólica: la cifra menor es la medida de la presión cuando su corazón reposa entre latidos.

Un nivel de presión arterial normal es de 120 (sistólica) sobre 80 (diastólica).

En el lado derecho del corazón, la presión mide los vasos sanguíneos en los pulmones, no en el corazón. Esta medición es su presión arterial pulmonar (PAP). Una PAP normal es de 8 a 20 mmHg cuando está en reposo. Si esta medida es superior a 25 mmHg cuando está en reposo o 30 mmHg durante la actividad física, se considera alta y se clasifica como HP.

¿Qué causa la hipertensión arterial pulmonar?

Las afecciones comúnmente asociadas con la HAP incluyen, por ejemplo:

  • enfermedades del tejido conjuntivo o autoinmunes, como la esclerodermia, el lupus o la artritis reumatoide
  • cirrosis del hígado
  • infección de VIH
  • uso de metanfetaminas o cocaína
  • anomalías cardíacas congénitas
  • una enfermedad hereditaria (infrecuente)

La HAP que aparece cuando no hay otras enfermedades presentes se llama HAP idiopática.

Explorando La HAP

HAP Infografia

HAP Mitos y Verdades


La guía del paciente Vivir bien con hipertensión arterial pulmonar le presentará la HAP: sus causas, síntomas y factores de riesgo; cómo se diagnostica; cómo se trata y cómo manejar la condición para minimizar su impacto.


Este material educativo para el paciente y otras piezas colaterales cuentan con el generoso apoyo de una subvención de Bayer.

Síntomas de La Hipertensión Arterial Pulmonar

Diagnosticar la HAP puede suponer un desafío porque sus síntomas son similares a los de otras enfermedades, como, por ejemplo:

Los síntomas comunes de la HAP son:

  • Dificultad para respirar, especialmente al hacer ejercicio (A medida que la enfermedad avanza, sin embargo, usted podría sentir dificultad para respirar hasta en momentos de descanso.)
  • cansancio (agotamiento)
  • hinchazón en los pies, las piernas, el abdomen o el cuello
  • dolor torácico
  • palpitaciones (latidos rápido del corazón en el tórax)
  • desmayos o mareos
  • en muy pocos casos, expectoración de sangre o cambio de voz

¿Cuáles son los factores de riesgo de padecer hipertensión arterial pulmonar?

Los factores de riesgo de padecer HAP son, por ejemplo:

  • obesidad
  • uso ilícito de drogas
  • antecedentes familiares de HP
  • algunos medicamentos para suprimir el apetito
  • vivir en zonas de altitud elevada
  • apnea del sueño

Diagnóstico de La Hipertensión Arterial Pulmonar

Si su médico considera que podría tener HAP, le ordenará varias pruebas. Estas pruebas le indicarán a su médico, en primer lugar, si usted padece HAP y, en segundo lugar, qué tipo de HAP tiene para que pueda empezar un tratamiento adecuado.

Las siguientes pruebas se usan para diagnosticar la HAP:

  • Análisis de sangre: su médico le hará pruebas de posibles enfermedades que pudieran estar asociadas con la HAP. Por ejemplo, podría realizar una prueba de VIH, pruebas tiroideas, una serie de pruebas de enfermedades autoinmunes para comprobar la presencia de lupus eritematoso sistémico o esclerodermia y pruebas del hígado. Su médico también realizará pruebas normales como un conteo sanguíneo completo (CSC) y un análisis bioquímico. Una prueba de una hormona llamada péptido natriurético cerebral puede ayudar a determinar la cantidad de esfuerzo en el corazón.
  • Radiografía de tórax: una radiografía de tórax le da a su médico una imagen radiográfica del corazón y los pulmones para determinar si hay indicios de HP.
  • Tomografía axial computarizada (TAC): las TAC capturan una imagen más detallada de los pulmones, los vasos sanguíneos y el corazón.
  • Electrocardiograma: este método diagnóstico no invasivo muestra la actividad eléctrica en el corazón y puede detectar ritmos cardíacos anormales.
  • Pruebas de la función respiratoria: estas pruebas respiratorias simples miden cuánto aire puede retener en los pulmones y cuánto aire circula hacia adentro y hacia afuera de los pulmones. Las pruebas funcionales respiratorias podrían descubrir enfermedades pulmonares, como asma o fibrosis pulmonar, las cuales a menudo causan cicatrización que puede hacer más estrechos los vasos sanguíneos en los pulmones.
  • Prueba de esfuerzo (también conocida como la prueba de caminata de 6 minutos): esta prueba compara su capacidad de hacer ejercicio, niveles de oxígeno y síntomas a lo largo del tiempo para evaluar cómo cambian conforme avanza el tiempo y con el tratamiento.
  • Prueba de esfuerzo cardiopulmonar (PECP o ECP): esta prueba mide qué tan bien se desempeñan el corazón y los pulmones cuando están en reposo o durante el ejercicio. La PECP ayuda a su médico a entender cuánto oxígeno usa su cuerpo, la cantidad de dióxido de carbono que produce su cuerpo y los patrones respiratorios.
  • Gammagrafía pulmonar de ventilación y perfusión: esta prueba mide qué tan bien circula el aire y la sangre en los pulmones. La prueba crea imágenes radiográficas que su médico analiza para determinar si usted tiene coágulos sanguíneos en los pulmones.
  • Ecocardiograma: esta prueba es una ecografía no invasiva del corazón. Examina las cavidades y las válvulas del corazón para analizar qué tan grandes son y qué tan bien funcionan. Un ecocardiograma puede detectar algunos indicios de HP en la mayoría de los pacientes que padecen la enfermedad. No mide directamente la PAP, pero sí da a su médico una idea de si usted tiene HP y de qué tan grave es.
  • Resonancia magnética (RM) cardíaca: el aparato de RM usa imanes y ondas radiales para trazar una imagen detallada. Una RM cardíaca traza una imagen de su corazón que es más exacta que un ecocardiograma. También muestra el miocardio, las válvulas y la circulación sanguínea y podría descubrir una enfermedad cardíaca congénita (es decir, una anomalía en el corazón que se produjo antes del nacimiento).

En un corazón “normal” y sano, los lados derecho e izquierdo trabajan por separado, y no circula sangre entre ellos. En la personas que padecen HP o HAP, no obstante, la sangre podría circular con un patrón distinto, que puede afectar qué tan bien funcionan el corazón y los pulmones. Una RM cardíaca también puede mostrar si la sangre está circulando entre el lado derecho y el izquierdo del corazón.

  • Cateterismo cardíaco en el lado derecho: si alguna de estas pruebas sugieren la presencia de HP o HAP, es probable que su médico le ordene un cateterismo cardíaco en el lado derecho. Esta prueba es la que mejor indica cuál de las cinco formas de HP tiene. Para esta prueba, el médico introduce una sonda pequeña (o catéter) dentro de una vena grande en el cuello, el brazo o la ingle, la empuja hacia el lado derecho del corazón, y luego hacia los vasos sanguíneos que conectan al pulmón. El médico mide la presión en distintas áreas del corazón y la arteria pulmonar. También podría medir qué tanta sangre bombea el corazón cada minuto, conocido como gasto cardíaco. De todas estas mediciones, el médico puede calcular la cantidad de resistencia a la circulación sanguínea en los pulmones, conocida como resistencia vascular pulmonar, un indicador importante de qué tan grave es su HAP.

Durante al cateterismo cardíaco en el lado derecho, usted podría ser sometido a un ensayo para determinar si ciertos medicamentos pueden ensanchar, o dilatar, los vasos sanguíneos. Se pueden probar dos tipos de medicamentos:

  • medicamentos que usted aspira (como óxido nítrico)
  • medicamentos suministrados a través de una intravenosa (como prostaciclina o adenosina)

Los resultados de este ensayo ayudan a su médico a seleccionar el medicamento adecuado para tratar su HAP.

Prediagnóstico de HP/HAP

Dificultad Para Respirar lista para doctores con HAP

Dificultad Para Respira

Tratamiento de La Hipertensión Arterial Pulmonar

En la mayoría de los casos, la HAP puede tratarse pero no curarse. Su médico colaborará con usted para seleccionar un tratamiento con base en sus síntomas, el tipo de HAP que usted padece, los resultados de sus pruebas, su sistema de apoyo en casa y sus objetivos personales. Se han aprobado varios medicamentos para tratar la HAP, y es probable que usted tenga que tomar más de un medicamento a fin de obtener los mejores resultados. Asimismo, usted podría necesitar oxígeno como ayuda para respirar mejor.

¡Adhiérase al plan de tratamiento!

Es importante que siga todas las instrucciones que le prescriba su médico con respecto a tomar sus medicamentos y cambiar su estilo de vida para que se mantenga lo más sano posible. Encontrar los medicamentos más indicados puede implicar algo de prueba y error, pero mantenga su rumbo. Dejar de tomar medicamentos puede ser peligroso y únicamente debe hacerse bajo la supervisión de su médico.

Tratamiento de La Hipertensión Arterial Pulmonar con oxígeno

Es posible que algunas personas que padecen HAP necesiten usar oxígeno extra como ayuda para respirar mejor y facilitar su vida diaria. El oxígeno no es adictivo, así que no debe preocuparse de cuánto usa. El oxígeno puede ayudar a:

  • facilitar su respiración
  • mejorar el sueño, el estado de ánimo y la agilidad mental
  • que su cuerpo funcione mejor durante el día

Existen tres tipos de oxígeno:

  • oxígeno gaseoso comprimido, el cual viene en envases de acero o aluminio de distintos tamaños para usar en casa o al viajar
  • oxígeno líquido, el cual cambia de líquido a oxígeno gaseoso que se puede respirar
  • concentradores de oxígeno, dispositivos eléctricos que eliminan el nitrógeno del aire y hacen que el oxígeno sea más concentrado

Preguntas que puede hacer si su médico le prescribe oxígeno:

  • ¿Cómo puedo asegurarme de que estoy recibiendo la cantidad adecuada de oxígeno?
  • ¿Cuándo y qué tan a menudo debo usar mi envase de oxígeno?
  • ¿Qué tipo de dispositivo de oxígeno será el mejor para mi estilo de vida?

Las aerolíneas tienen normas para usar oxígeno. Usted no puede viajar en un avión con un envase de oxígeno. Tiene que usar ya sea un envase de oxígeno suministrado por la aerolínea o un recipiente de oxígeno portátil certificado por la Administración Federal de Aviación de EE. UU. Asimismo, podría haber otras normas, así que consulte a su aerolínea o proveedor de oxígeno al menos dos semanas antes de viajar.

Tratamiento de La Hipertensión Arterial Pulmonar con operación quirúrgica (trasplante de pulmón)

El trasplante de pulmón es la última opción de tratamiento cuando otros tratamientos médicos ya no surten efecto.

El trasplante de pulmón podría prolongar la sobrevivencia y mejorar la calidad de vida, pero debe considerarse como último recurso porque hay complicaciones graves asociadas con él, como infecciones, insuficiencia renal y rechazo. Si bien están mejorando los resultados a largo plazo del trasplante de pulmón, aún falta mucho para que sean ideales. Por lo tanto, a menudo es una decisión compleja que debe tomarse entre familiares, cuidadores, su equipo de profesionales médicos y el equipo de trasplante.

Consideraciones especiales
  • Embarazo: es imperativo que las pacientes que padecen HAP no se embaracen, ya que la HAP es un riesgo tanto para la madre como para el bebé. Asimismo, muchos medicamentos que se usan para tratar la HAP pueden ser nocivos a medida que el feto crece.
  • Esclerodermia: la esclerodermia es una enfermedad crónica del tejido conjuntivo (como ligamentos y tendones). Los pacientes que padecen HAP asociada con la esclerodermia corren un mayor riesgo de complicaciones y avance de la enfermedad.
  • Operación quirúrgica: los pacientes que padecen HAP corren un mayor riesgo al someterse a cualquier tipo de operación quirúrgica. Es posible que su médico le recomiende evitar las intervenciones quirúrgicas electivas y quizá otras intervenciones más graves según los riesgos y las ventajas de la intervención y el posible riesgo de una insuficiencia cardíaca. Si necesita la operación quirúrgica, lo mejor es que se lleve a cabo en un hospital con experiencia en el tratamiento de pacientes que padecen HAP.
  • Vacunas: los pacientes que padecen HAP deben tener al día sus vacunas. Deben aplicarse particularmente la vacuna contra la gripe y la antineumocócica.

Cuidados personales e hipertensión arterial pulmonar

Vivir con la HAP puede ser difícil, pero usted puede tomar medidas para simplificar su vida. Ante todo, tome medidas activas para cuidarse. Es importante que usted conozca tanto como sea posible sobre su enfermedad y medicamentos y que colabore con su médico para crear un plan de tratamiento que sea adecuado para usted.

Dado que la HAP es una enfermedad infrecuente y compleja, usted debería establecer una relación estrecha con su especialista en HAP. Usted también necesitará el apoyo de familiares y amigos. Los tratamientos de la HAP pueden ser tan variados como tomar cápsulas de una a tres veces al día, inhalar medicamentos varias veces al día o usar una bomba que administra medicamentos todo el tiempo. Cómo responda a un medicamento particular dependerá de qué tan grave es su HAP y cuál es la causa. El tratamiento ayuda a mejorar su sobrevivencia y puede reducir sus síntomas.

Al principio, es probable que usted tenga que consultar a su médico al menos cada tres o cuatro meses. También es posible que su médico le prescriba pruebas regulares, como ecocardiogramas y pruebas de caminata de seis minutos. Algunos médicos ordenan cateterismos cardíacos en el lado derecho cada año para verificar si los tratamientos le están ayudando.

Ejercicio

Si se controla bien su HAP, el ejercicio cuidadosamente estructurado puede ser saludable. Si su HAP no está bajo control y aún presenta muchos síntomas, sin embargo, la actividad física podría no ser posible hasta que surta efecto su tratamiento.

La rehabilitación pulmonar es una parte importante del tratamiento de la HAP. Le ayuda a reducir la cantidad de episodios de dificultad para respirar y fortalece el cuerpo. Este programa ambulatorio exhaustivo y financiado por Medicare ofrece lo siguiente:

  • ejercicio estructurado y monitorizado
  • consejos nutricionales
  • explicaciones detalladas sobre cómo tomar sus medicamentos
  • técnicas para reducir y controlar los problemas de respiración
  • educación acerca de cómo mantener y mejorar las funciones corporales
  • ayuda para dejar de fumar
  • apoyo emocional y psicológico

La rehabilitación pulmonar mejora la calidad de vida de muchas personas que padecen HAP. Asegúrese de preguntar a su médico acerca de la rehabilitación pulmonar para que se mantenga activo.

Nutrición

La buena nutrición —consumir los alimentos adecuados— pueden ayudarle a controlar mejor su HAP. A ciertas personas que padecen HAP se les dificulta mantener el peso. Al perder peso, se pierde masa muscular, lo que puede reducir su fuerza y causar otros problemas físicos. Otras personas que padecen HAP pueden tener sobrepeso, lo que añade una carga al corazón y a los pulmones. Hable con su médico acerca de la buena nutrición y el peso adecuado que debe mantener.

A continuación le presentamos algunos consejos útiles para mantener un peso saludable:

  • Coma varias comidas pequeñas a lo largo del día en lugar de tres comidas grandes.
  • Beba abundante cantidad de líquidos.
  • Coma despacio, y mastique bien la comida.
  • Asegúrese de tener una dieta baja en sal.

Depresión y ansiedad

Es probable que muchas personas que padecen HAP se sientan deprimidas o ansiosas. De hecho, la depresión es la norma —no la excepción— en pacientes con un cuadro clínico complejo como la HAP. También podría ser difícil seguir el ritmo de las relaciones personales y mantener sus niveles regulares de actividad.

Para algunas personas, los medicamentos ayudan a mitigar la depresión, especialmente si la persona quiere hacerse daño a sí misma. Los tratamientos para la depresión y la ansiedad que no sean medicamentos incluyen terapia conversacional, ejercicio y reuniones con un grupo de apoyo. Nunca tema hablar con su equipo de profesionales médicos acerca de sus sentimientos.

Un diagnóstico de la HAP puede ser difícil para toda la familia. Intente tener presente que sus familiares también podrían tener sentimientos de depresión y ansiedad. Los grupos de apoyo pueden ayudar a usted y a su familia.

Viajes

Podría ser complicado viajar si padece HAP, así que es importante que planifique con anticipación:

  • Repase los planes de viaje con su equipo de profesionales médicos para determinar si necesita dispositivos especiales, medicamentos u oxígeno extra. Aunque por lo general no necesite oxígeno, es posible que lo requiera si viajará a una zona de altitud elevada.
  • Sepa dónde conseguir medicamentos y oxígeno en su viaje.
  • Sepa con anticipación dónde puede recibir atención médica en su viaje en caso de emergencia.

Datos sobre la HAP

Mito:

La HAP es una enfermedad única

Verdad:

La HAP es un tipo de hipertensión pulmonar (presión arterial alta en los pulmones), causada por el estrechamiento de los pequeños vasos sanguíneos que van a los pulmones. Cuando se vuelven demasiado angostos o se bloquean, la parte del corazón que bombea sangre tiene que trabajar más, generando presión en el corazón. Identificar la causa de la HAP es importante. El tratamiento será más efectivo cuanto más preciso sea el diagnóstico.

Mito:

HAP e HP es lo mismo

Verdad:

Hipertensión pulmonar es un término general que indica presión alta en los vasos sanguíneos de los pulmones. Existen cinco categorías de enfermedades que se asocian a la HP (cada una tiene una causa o un síntoma diferente). La HAP es una de ellas y, en general, se re al estrechamiento y a la cicatrización de los pequeños vasos sanguíneos que van a los pulmones.

Mito:

Un ecocardiograma es la mejor forma de diagnosticar la HAP

Verdad:

Un ecocardiograma es una ecografía no invasiva del corazón que puede usarse en búsqueda de la hipertensión pulmonar, pero no es una prueba que pueda confirmar su presencia.

El cateterismo cardíaco del lado derecho es el procedimiento por excelencia para confirmar que la forma de hipertensión pulmonar es HAP. El médico puede medir directamente la presión en la arteria pulmonar.

Mito:

No hay tratamiento para la HAP

Verdad:

Por lo general, la HAP no se cura aunque hay muchos medicamentos que pueden tratarla efectivamente. La elección de los medicamentos se basa en:on the:

  • Paciente
  • Gravedad
  • Causa

Mito:

No tengo control sobre mi enfermedad

Verdad:

La HAP tiende a agravarse con el tiempo. Sin embargo, es posible retrasar su progreso:

  • Tomando los medicamentos adecuados
  • Con un estilo de vida saludable
  • Ejercitando
  • Dejando de fumar

Mito:

Ningún tipo de hipertensión pulmonar puede curarse

Verdad:

La mayoría de los tipos de hipertensión pulmonar son tratables, no curables, aunque algunas categorías podrían tener cura. Un trasplante de hígado podría curar la HAP causada por una enfermedad hepática. La Hipertensión Pulmonar Tromboembólica Crónica (HPTEC) es la forma curable de la Hipertensión Pulmonar.

Mito:

Si tomo medicamentos, no debo preocuparme por mi dieta

Verdad:

Los medicamentos pueden marcar una gran diferencia, aún así, es importante seguir una dieta saludable que:

  • Limite las carnes y las grasas
  • Contenga muchas frutas, verduras y granos
  • eduzca la sal, evitando la sal extra

Esto puede ayudar a prevenir la retención de líquido y la hinchazón. La sal está escondida en los alimentos (en especial en los precocinados, como en las comidas rápidas) y en los productos enlatados. Tenga en cuenta la cantidad de sal que contiene lo que come y lo que bebe.

Mito:

El doctor dijo que tengo HAP. No necesito más exámenes

Verdad:

La HAP tiene muchas causas, por lo que es fundamental ser evaluado. Ello ayudará al médico a:

  • Descubrir el tipo exacto de enfermedad que tiene
  • Determinar el tipo de hipertensión pulmonar que tiene
  • Decidir qué medicación o combinación de medicamentos es mejor para usted
  • Controlar cómo responde al tratamiento

Mito:

Si tengo HAP no debería ejercitarme

Verdad:

El ejercicio ayuda a mantener el cuerpo fuerte y saludable. Los médicos suelen recomendar, a los pacientes con HAP, un programa supervisado de rehabilitación cardíaca o pulmonar, el cual deberá ser cuidadosamente diseñado y supervisado por un profesional capacitado. Dicho programa debe orientarse a fortalecer la respiración, no a forzarla. El médico puede sugerir ejercicio diario y ayudarlo a seleccionar ejercicios específicos y a establecer su intensidad.

Mito:

Debería someterme a un trasplante de pulmón

Verdad:

En la actualidad, los trasplantes de pulmón no se realizan con tanta frecuencia como en años anteriores, ya que hoy en día se dispone de medicamentos más efectivos. Sin embargo, algunas personas con enfermedades muy graves pueden beneficiarse del trasplante de pulmón como un último recurso. Un trasplante de pulmón puede curar algunas formas extremas de hipertensión pulmonar, aunque ello acarrea sus propios riesgos y desafíos. Por lo general, las personas que responden bien al tratamiento de la HAP probablemente no necesiten un trasplante. Aquellas personas que no responden bien al tratamiento o cuya afección disminuye con el tiempo, podrían discutir con su médico sobre un posible trasplante de pulmón.

HAP Mitos y Verdades

Recursos

Hay varias organizaciones y programas que ayudan no solamente a los pacientes que padecen HAP, sino también a sus familiares y cuidadores. La Pulmonary Hypertension Association ayuda a los pacientes a encontrar especialistas y centros médicos con experiencia en tratar la HAP. También proporciona acceso a grupos de apoyo.

Los siguientes sitios web también ayudan a pacientes que padecen HAP a encontrar apoyo:

Preguntas que puede hacerle a su médico acerca de La Hipertensión Arterial Pulmonar

Si usted acudirá a su primera cita con un médico de cabecera o un neumólogo, tómese el tiempo para preparar una conversación significativa sobre la HP y la HAP. Considere llevar a un amigo o ser querido de confianza a la cita. Esta persona podría recordar detalles de la consulta que usted olvide o malinterprete, especialmente explicaciones acerca de su afección y las próximas medidas. Asimismo, a algunas personas les resulta útil grabar sus citas en su teléfono inteligente.

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